Análisis de competencia: la lupa que (casi) nadie usa, pero todos deberían tener en la mano
Hoy vamos a hablar de algo que suena más aburrido que ver secar pintura o chupar un clavo (en gustos no hay nada escrito), pero que puede marcar la diferencia entre tener un negocio que crece…
…y uno que se estanca.
Te hablo del análisis de competencia. Esa herramienta que muchos ignoran, subestiman o creen que ya «hicieron» una vez (y en tu mente escuchas “si!! recuerdo que allá por 2019 hicimos un análisis de competencia”) y que hoy sigue guardada en un Excel polvoriento, si es que existe.
Aburridísimo, ¿verdad?
Pero no te preocupes, no vengo a darte latigazos ni a tirarte de las orejas. Vengo a abrirte los ojos (con cariño, siempre).
El error más común: creer que tu competencia es "esa marca conocida"
Muchos emprendedores, profesionales y negocios creen saber quién es su competencia solo porque conocen a alguien que hace «algo parecido».
¿Y si te digo que eso no alcanza?
Porque tu verdadera competencia no siempre es la más visible. Ni la más grande. Ni la que tiene más seguidores en Instagram.
Tu competencia real es la que tu cliente potencial está considerando cuando está pensando en resolver su problema.
Y eso puede ser desde una marca gigante hasta un influencer con un curso en Hotmart, pasando por una newsletter gratuita que promete lo mismo que ofreces…
…o incluso el «no hacer nada». Sí, eso también es competencia.
Para qué sirve el análisis de competencia (spoiler: para mucho más que espiar)
No se trata solo de ver qué hacen otros. Se trata de:
- Entender qué está valorando tu cliente potencial.
- Detectar huecos de mercado.
- Encontrar ideas que podrías adaptar (no copiar).
- Diferenciarte con inteligencia.
- Mejorar tu comunicación, tu copywriting, tus mensajes de ventas.
Y, sobre todo, se trata de dejar de improvisar.
Qué deberías mirar (y cómo hacerlo sin perder medio año en el intento)
- Productos o servicios: ¿Qué ofrecen? ¿A qué precios? ¿Cómo los presentan?
- Copy y mensajes: ¿Cómo se comunican? ¿En qué tono? ¿Qué promesas hacen?
- Clientes y comunidad: ¿Quiénes los siguen? ¿Qué comentan? ¿Qué valoran?
- Presencia digital: ¿Dónde están? ¿Qué redes usan? ¿Tienen blog, podcast, canal de YouTube? (si, todos odiamos las redes sociales, pero igual las miramos, las usamos y las consumimos, todos, absolutamente todos nosotros, tu yyo también).
- Diferenciador: ¿Por qué alguien los elegiría a ellos y no a ti? (Y viceversa)
Y no hace falta volverse Sherlock Holmes. Con una hoja de Excel y una tarde cafetera puedes hacer maravillas.
Y ahora... ¡accionar!
Haz tu análisis. De verdad. Regálate ese espacio.
No solo para «ver qué hacen los demás», sino para encontrar tu propio lugar, tu propia voz, tu propio cliente ideal.
Y si sientes que esto es un lio y te has metido en un berenjenal…
…ya sabes que no estás solo. Esto es parte del trabajo que hago con mis clientes: detectar, pulir, diferenciar, y comunicar para vender.
Porque el marketing, el copywriting y las ventas no son para improvisar. Son para planificar. Para escribir con estrategia. Para conectar.
Y el análisis de competencia es una parte clave de ese plan.
Así que ahora cuéntame…
¿Ya hiciste el tuyo?
Si tienes dudas, o no sabes por donde va la cosa, me escribes un email a hola@siquieresteloescribo.com, conversamos y vemos que podemos hacer.
—
Silvina Baladrón
Copywriter
Si quieres, te lo escribo.
